4 enero 1936

LA NUEZ VACÍA

Portela Valladares

Pese a que el señor Portela Valladares sigue sin desvelar la fecha de las próximas elecciones los partidos políticos viven en pleno ambiente electoral. Ayer tarde se reunieron los jefes de los partidos republicanos de izquierdas, señores Azaña, de Izquierda Republicana, Martínez Barrio, de Unión Republicana y Sánchez-Román, del Partido Nacional Republicano. Su deseo es alcanzar cuanto antes un acuerdo de coalición con los socialistas. Procederán para ello con «claridad y lealtad absoluta» ya que entienden «es la única manera de salvar el Régimen». Insisten, sin embargo, en «abstenerse de entablar conversaciones» con los grupos obreros que han llegado a convenios con el Partido Socialista.[1] En modo alguno esta postura significa excluirlos. Esta mañana, en el congreso que celebra Izquierda Republicana en Madrid, el señor Azaña se ha inclinado por la formación de un frente tan amplio como sea posible. Tras analizar las bases para el pacto presentadas por el Partido Socialista estima que podrá ser ultimado en breve.[2]

En los partidos de la derecha la actividad preelectoral no es menor. El señor Gil-Robles, jefe de Acción Popular, se ha desplazado en coche hasta Palencia y León, donde ha pronunciado varios discursos. El líder de la Ceda insiste en la responsabilidad criminal del señor Portela y de su Gobierno por los decretos de suspensión de las sesiones de Cortes y de prórroga de presupuestos. Según su pensamiento, quebrantan la Constitución. Tras afirmar que no quiere ningún trato con quienes están en contacto con el Gobierno, ha asegurado que si triunfan «irán a pedir el poder y a imponer su programa a rajatabla, pase lo que pase y pese a quien pese». El problema es claro: «o con la revolución, o contra la revolución».[3]

Los grupos monárquicos y la Ceda se están encontrando con dificultades para sacar adelante su propuesta en la Diputación Permanente. Caso de que llegara a reunirse, lo que algunos comentaristas ponen en duda, las previsiones que se hacen apuntan a una justa mayoría del Gobierno por diez votos contra nueve y tres abstenciones. A favor votarían los cinco miembros de la Ceda y cada uno de los representantes con que cuentan agrarios, tradicionalistas y Renovación. En contra de la proposición, es decir a favor del Gobierno, estarían el representante de los nacionalistas vascos, el de la Liga catalana, el de la Esquerra, don Melquíades Álvarez —liberal—, don Claudio Sánchez Albornoz, de Izquierda Republicana, el señor Martínez Barrio, de Unión Republicana, el representante de Partido Nacional Republicano de Sánchez-Román y los tres diputados radicales. A esta hora, el sentido del voto de don Miguel Maura resulta más comprometido. Pese a que en principio se inclina por dar la razón al Gobierno también cree indispensable que el pleno de las Cortes se pronuncie al respecto.[4] Es probable la abstención de don Santiago Alba, como presidente de las Cortes y de la Diputación. Si opta por pronunciarse, podría poner en aprietos al Gobierno. No se espera la asistencia de los representantes socialistas, señores Largo Caballero Lozano.[5] Ante este horizonte y, lo que también es importante, ante la convicción de tener la razón jurídica de su parte, el señor Portela se ha mostrado optimista. «No pasa nada», ha dicho, «No puede pasar nada. Todo esto es una nuez vacía».[6]

Tras visitar a Companys, Pi y Suñer regresa a Barcelona

Hoy han regresado a Barcelona el exministro de Trabajo y presidente de la Esquerra de Cataluña, señor Pi y Suñer, y el Comité ejecutivo de su partido. En su viaje han visitado al expresidente de la Generalidad, señor Companys y a los antiguos consejeros de su Gobierno, presos a consecuencia los sucesos de octubre de 1934 en los penales de El Puerto de Santa María y de Cartagena. El señor Pi y Suñer ha señalado que en las próximas elecciones la Esquerra tratará la «constitución de un Gobierno que devuelva la normalidad constitucional a Cataluña». «Tenemos la obligación de devolver a Cataluña las libertades del Estatuto», ha añadido.[7]

Croniquilla Internacional

Nuevo bombardeo italiano a un puesto de la Cruz Roja. Esta vez se trata de la ambulancia que la organización tenía en las afueras de Dagabur, al sureste de Etiopía. Se sabe que han intervenido cinco aeroplanos y que tras el bombardeo regresaron para ametrallar el objetivo. Aún no se conoce el número de víctimas. 

Hoy se ha sabido que los bombardeos han sido constantes en la semana pasada en Makale, al norte del país, en el frente del Tigré. En seis días los italianos han dejado caer más de 3.000 bombas con el resultado de diez abisinios muertos y quince heridos. También ha trascendido que el pasado 30 de diciembre los aviones utilizaron exclusivamente bombas de gases para atacar a sus objetivos.[8]

Italia concentra grandes fuerzas en las islas del Dodecaneso.[9] El mariscal Badoglio ha pedido refuerzos con urgencia. Entre el 27 de diciembre y el 3 de enero atravesaron el Canal de Suez 5.000 soldados italianos y 7.736 toneladas de material de guerra. Alrededor de 35.000 hombres han sido repatriados enfermos o heridos, a los que hay que añadir otros 15.000 en hospitales de Somalia y Eritrea. Hasta el momento, Italia ha movilizado 250.000 hombres. Se estima que necesitará enviar otros cien o ciento cincuenta mil.[10]

Guillermo Ramírez